Los inolvidables refranes

Desde niños hemos estado escuchando refranes, y aunque no nos lo propongamos, lo más común es que en cualquier momento nos encontremos repitiéndolos. Sin embargo, es posible que no les estemos dando el justo valor que poseen.

En primer lugar, hay que reconocer que se trata de un legado que nos han dejado nuestros antepasados, por lo tanto, poseen un valor cultural e histórico que hay que saber apreciar. Pensar que iniciaron hace tanto tiempo y aun así persistan hasta el presente, es otro factor relevante que resaltar. Si bien es poco probable que desaparezca, sería conveniente contribuir con su preservación, para que nuestros sucesores sigan siendo benefactores de estas singulares frases.

En segundo lugar, nos beneficiamos de ellos. Por excelencia son catalogados como buenos consejeros, ya que nos alertan ante peligros o amenazas y están los que muestran caminos eficientes, esto se debe a que se producen a raíz de las lecciones aprendidas en el pasado, y después de observar que son conductas que se repiten o patrones de comportamientos que se asumen con frecuencia, se han plasmado en proverbios para evitarlos si son perjudiciales o para seguir esos ejemplos, en caso de ser positivos.

Por último, no se puede negar su valor lingüístico, producto de una estructura sumamente interesante en la cual se reúnen varios recursos literarios sin extenderse tanto en su formulación. Es como una especie de frases mágicas, pequeñas pero de las que se desprenden grandes cosas.

A continuación, algunos de los refranes populares inolvidables:

  • “En boca cerrada no entran moscas”. Quién no ha escuchado este refrán, y cada vez que necesitamos que alguien sea prudente se nos viene a la mente, para advertirle que sea cuidadoso con lo que dice, para evitar que se meta en problemas o que incluso nos afecte también con su falta de moderación.
  • “Camarón que se duerme se lo lleva la corriente”. Nos incita a estar alerta para que no perdamos oportunidades, o seamos devastados por no estar pendientes del acontecer o de las circunstancias que nos rodean.
  • “Barriga llena, corazón contento”. Tan popular como cierto, cuando estamos satisfechos con los alimentos que consumimos gozamos de la suficiente energía para emprender cualquier tarea que tengamos a cargo. Todo lo contrario ocurre cuando el estómago queda fallo.

Si ahora, que estás consciente de la significancia que encierran estos dichos, quieres aprender o revisar la explicación de muchos de ellos, te recomendamos visitar la web refranesysusignificado.com. Los puedes precisar por orden alfabético, por categorías o los que se proponen en el home del sitio.