Un trabajo que nos va a salir mas barato

El año pasado la verdad que fue un poco duro, mi marido se quedó sin trabajo y se tuvo que marchar a trabajar a Dubái, eran muchos los kilómetros que nos separaban pero desde luego se convertía en una oportunidad muy buena, tanto laboral como económica. El sueldo era muy alto y desde luego no nos planteamos el que no se fuera porque sino desde luego no se hubiera ido, pero en esos momentos piensas en la cantidad de dinero que podría traer y muchas veces creo que la avaricia rompe el saco, aunque si lo vemos desde la perspectiva que lo vimos nosotros aquí no tenía nada y con lo que cobraba de paro no podíamos subsistir, así que se lio la manta a la cabeza como se suele decir y se marchó. El año en teoría pasó volando y hoy con los adelantos tecnológicos que tenemos con un ordenador o tablet cenaba todas las noches con nosotros y los niños podían hablar con él de una manera más directa.

Cuando le cumplió el contrato decidió venirse aunque se lo renovaban como su búsqueda no cesó les dijo que no que se venía a España y así fue. Como le pagaban las dietas y el piso la verdad que se notó bastante porque trajo unos ahorros importantes, además de un sitio en el que invertirlos. Como teníamos dese hace mucho tiempo ganas de un terreno en el campo, con una casita no lo pensamos dos veces sabíamos que era ahora o nunca y nos atrevimos a dar el primer paso. Encontramos un sitio muy mono lo que pasa que alrededor de la casa estaba lleno de jenabes y plantas varias que no te dejaban acceder a la vivienda y decidimos quitarlas, pero la única forma en la que no volvieran a salir era echando cemento.

Pedimos presupuesto y si nos descuidamos nos cuesta más que el terreno, como algo tan simple puede ser tan caro, así que pensamos en la posibilidad de comprar nuestra propia hormigonera y hacerlo nosotros o contratar a quien lo supiera hacer. Dimos muchas vueltas para encontrar una a buen precio y dimos en el clavo con desguaces casquero un sitio dedicado a la maquinaria de construcción y a los vehículos agrícolas y camiones, por lo que encontrar un buen precio no nos fue difícil. Como suele decir mi abuelo de mi trabajo se reirán pero de mi dinero no, y así fue.